Mascota Heroica
Mis padres, tíos, primos, abuelos, y vecinos festejaban mi cumpleaños número tres. Recuerdo que ese día, comimos
hotdogs y tomamos agua de horchata.
Había música infantil. Cuando de repente llegaron tres payasos, dos eran hombres y una era mujer. Empezaron con su espectáculo, todos estábamos felices. Recuerdo que los papás se
reían mucho. Mi papá y mi mamá pasaron con los payasos para darme un regalo.
Yo jugaba con
todos los niños, cuando gritaron: “llego la hora de romper la piñatas”. Todos
los niños corrimos hacia el patio. Fui el primero en
pasar por ser el festejado, con ayuda de mi padre tomamos el palo y comenzamos a golpear la piñata. Pasaron muchos niños, nadie podía romperla hasta que mi prima Jessica de doce años lo logro. Cuando caían los dulces al suelo todos los niños nos agachamos a recogerlos.
Después de un
tiempo partimos el pastel, todos cantaban las mañanitas. Cuando terminaron de
cantar, mis padres me pidieron que le soplara a las velitas y que pidiera un
deseo.
Cuando empece a observar todos los regalos que me habían dado, abrí uno y era un balón de futbol. En ese momento mi papá, tíos y primos fuimos al parque que estaba cerca
de mi casa, también iba mi perro llamado Nassi. Llegamos al
parque y comenzamos a jugar. Cuando uno de mis tíos pateo el balón, yo fui por él y en ese momento llego un perro a querer quitármelo, lo solté y trate de correr, pero el perro trato de morderme. En ese
momento llego Nassi a salvarme y lo que recuerdo muy bien es que mi perro solo
me protegió, el no ataco al otro perro.
Recuerdo que
tenía demasiado miedo pero en ese momento me sentí muy protegido. Mis tíos
siguieron jugando mientras yo estaba sentando con Nassi a un lado, desde entonces él era mi mejor amigo, jugaba mucho con él y me sentía muy tranquilo a su lado. A los cuatro meses mi perro murió, llore mucho cuando vi que estaba echado y no
reaccionaba. Le gritaba por su nombre, lo traté de mover. En eso
momento corrí con mi mamá y le dije:
“mamá, Nassi ya se murió”. Mi mamá lo cargo y lo subió al carro y yo me subí con él. Fuimos al veterinario pero el
ya no pudo hacer nada para salvarlo.